Miguel Foresi tiene 53 años es mecánico de vehículos y vive en Saladillo provincia de Buenos Aires. Un día llamó a NH Autopiezas y preguntó por un motor que no tenía mucha demanda: Honda 1.5 L15A7. Y no quería uno sino tres. Del otro lado nos decía que era para un avión que por el peso y la potencia era ideal; en un par de días vinieron en una Volkswagen Kombi y partieron desde Río Cuarto a Saladillo.

¿Qué tipo de aeronave construiste?

Es un Avión biplaza que tiene un peso 440 kg y una capacidad de despegue de 600 kg, peso de piloto más combustible. Tiene un Crucero de 90 millas por hora. 4200 vueltas de motor y la hélice va a la mitad con una reductora con correa dentada.

¿Cómo fue la construcción?

La construcción fue a partir de un semikit de fuselaje, alas y el esqueleto. Le hice la pintura el entelado, instalación eléctrica, colocamos motor, le hicimos frenos, la reductora todo en mi taller acá en Saladillo, provincia de Buenos Aires. Es un avión experimental llamado “Fácil” porque lo puede hacer cualquier aficionado, fácil de construir. El nombre con que lo adopté es “Genesis”.

¿Cómo es en vuelo?

Es un avión que no tiene vicios, que no te va a sorprender. Muy fácil de pilotear. Tiene una carrera de despegue de 200 metros hasta ganar la velocidad de rotación de 65 millas. Rotación se le llama al momento donde lo forzás para que salga al aire. Para aterrizar, unos 300 metros depende de la pista y el viento pero es un avión muy estable. Te hace sentir cómodo y disfrutar del vuelo como hobbie con amigos y la familia.

¿Cómo te surgió esta idea de volar?

La idea surgió de repente y tiene que ver con una pasión. Volar fue una pasión desde que tengo uso de razón. De chico escuchaba un avión y salía a ver. Yo soñaba que volaba en algo, no sé en qué pero volaba. Son esos sueños que uno no quiere despertar y era fascinante. Nunca pude hacerlo por costos de las horas de vuelo. Luego me casé, los chicos, el trabajo y me olvidé por un tiempo. En el 2004, acá en Saladillo empezaron a volar en parapente; descubrí el parapente. Hice el paramotor, compré la vela, realicé el curso y al poco tiempo estaba volando en algo que era mío. Es totalmente diferente a esto pero volé desde el 2004 al 2011. Volé muchas horas y luego me aburrí porque el vuelo de parapente es mezquino. Empecé a buscar en internet algo biplaza y sin conocer mucho encontré uno en estado deplorable. Lo compré, lo traje a mi taller y estuve un año trabajando en él. Lo desarmé, lo pinté, le hice los frenos, le cambié los cables; lo reparé y lo restauré a fondo. Lo llevé al Aeroclub donde lo tuve 3 meses hasta que a alguien se le ocurrió darme algo de instrucción y empecé a volar ultraliviano. Durante 3 años volé, le hice 80 horas; tenía la capacidad de ir a 100 km por hora.

¿Y cómo llegaste a la construcción de Génesis?

En un momento se hizo una Convención en General Rodríguez, el EAA - Asociación Argentina de Aviación Experimental; fuimos a ver aviones. Nos encontramos con un muchacho que vendía este modelo “Fácil”: el avión completo, los planos o el semikit. Yo adquirí este último mano a mano por mi ultraliviano, un DPZ 2 por el semikit. Solo venía con fuselaje, mandos y alas. No tenía nada: ni instrumento, rueda, instalación eléctrica, ni motor. ¿Cómo fue ese proceso? Me llevó 4 años la construcción y dentro de esos 4 años fuimos a NH Autopiezas. Se hizo la reductora, compré la computadora con mucho sacrificio porque el dinero no alcanzaba. También en ese lapso tuve que realizar el curso de piloto durante 2 años para obtener la licencia. Así estuve volando 20 minutos, media hora, lo que el bolsillo me daba.

¿Por qué el motor Honda?

El motor de Honda 1.5 L15A7 puede venir en el Fit o en el City, surgió por idea de Miguel Scheinin; el ya venía colocando esos motores porque es excelente en la relación peso / potencia. En ese momento compramos 3 porque con unos amigos cada uno tenía su proyecto. En vuelo está el mío, otro a punto de salir y el otro vendió el proyecto sin terminar. Este motor es el que eligió el inventor del “Fácil” que es Miguel Scheinin de General Rodríguez. Hasta ese momento se colocaba el 2.2 de Renault 18 que tiene la misma potencia pero 30 kilo más pesado. Además este de Honda es un motor con mucha más tecnología. ¿Cuántos aviones como estos hay en el país? De este tipo de aviones debe haber en el país entre 15 y 18 en el país; y otros tantos en construcción. Ahora está complicado porque todo es a valor Dólar y hoy eso está inestable.

¿Cómo fue el primer vuelo?

El primer vuelo se realizó en Marzo del año 2018. Lo llevé desarmado desde el taller y lo armamos en el Aeroclub. El primer vuelo lo debía hacer un piloto que ya había volado este tipo de aviones por esta razón vino Miguel Scheinin a Saladillo. Asado mediante, le hizo unos vuelos bajitos sobre la pista para chequear que todo estuviera bien; luego me avisó por radio que lo iba a despegar porque todo andaba perfecto y voló como 2 horas. Fue mucha emoción, llanto y lágrimas. A partir de ahí no tuve que tocarle nada más. Salió todo lo previsto y eso fue una alegría muy grande. Luego quedaba la inspección final para la matricula.

¿Y ahora?

Ahora lo estoy disfrutando, no creo ponerme al frente de un proyecto de este tipo una vez más. Costó mucho tiempo y una inversión de dinero importante. Lo disfruto como se debe.

La historia de Miguel y su “Génesis” es un cuento de emprendedor, de constancia, de perseverancia para cumplir un sueño. Investigó, se capacitó, estudió y el fruto de eso es que cada fin de semana puede ir al Aeroclub de Saladillo subirse a su biplaza y volar como lo soñaba cuando era chico.

El reciclado automotor llegó a la aviación: un motor que fue parte de un Honda Fit siniestrado, dado de baja para recuperación de piezas y procesado en la Planta Industrial de Reciclado de NH Autopiezas es reutilizado en el aire, para volar. Historias de Reciclaje.